Cinco generaciones de la familia PASTOR, con más de un siglo de experiencia, han dedicado su vida a la elaboración de jamones y embutidos selectos que representan lo mejor de nuestra tierra. Un legado construido con rigor, pasión y un profundo respeto por la tradición.
Juan José Pastor mantiene intacta la filosofía familiar: no escatimar en nada cuando se trata de conseguir lo mejor para su jamón. Respetar los ritmos lentos de cada proceso y defender una elaboración natural, artesana y auténtica, sin concesiones ni atajos, para alcanzar una excelencia gastronómica que se percibe en cada pieza.
Para garantizar la máxima calidad, en PASTOR controlamos cada etapa del proceso: desde la alimentación natural de nuestros cerdos Duroc, basada en cereales seleccionados, hasta su sacrificio en nuestro propio matadero y la posterior elaboración de cada producto. Un compromiso absoluto con la calidad que comienza en el origen y se mantiene hasta el último detalle.
No obstante, el primer consumidor de estos productos es nuestra propia familia, porque creemos que la mejor garantía de calidad es ofrecer a quienes confían en nosotros exactamente lo mismo que ponemos en nuestra mesa.